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Durante el siglo I d.C. -fundamentalmente en ambientes castrenses-, se solían contramarcar las monedas intentando reducir su ámbito de circulación y haciendo frente a la escasez de moneda de bronce; pero también, a veces, partían cuidadosamente las monedas para conseguir divisores. Ambas actuaciones debieron ir unidas ya que están presentes en el mismo tipo de monedas, sin embargo solían hacerse por separado, ya que prácticamente no se encuentran monedas partidas y a la vez con resellos. ![]()
![]() A
veces incluso en algunas monedas de bronce se nota alguna marca lateral
que parece indicar que la pieza ha sido sujetada para efectuar el corte
más fácilmente como se aprecia en el as de
Sekobirikes de la fotografía. En los denarios, es frecuente
observar un corte limpio por las propiedades del metal, pero en bronce
no suele serlo tanto y es preciso separar las partidas a
propósito de las accidentales. En la fotografia de los
denarios partidos se observa como el corte de los denarios republicanos
es más limpio que el del denario de Bolskan y
también se observa en el denario de Servilia otro amago de
corte en el anverso.
El peso medio obtenido es de dos gramos, la mitad de lo que tuvieron que pesar la media de los primeros denarios ibéricos que circularon. Obviamente el peso de las monedas partidas de plata es más exacto porque partían de monedas cuyo peso también era generalmente más uniforme, para la obtención de divisores de monedas de bronce, los pesos lógicamente son más dispares porque primero el valor era menor y segundo el calculo de la fracción obtenida se hacia por comparación y forzosamente resultaba aproximativo al deseado. El motivo de partir las monedas es evidente, la necesidad de moneda fraccionaria por existir poca en circulación. Lo más normal es encontrarlas partidas por la mitad, denarios partidos para circular como quinarios, ases ibéricos pesados para circular como ases en épocas posteriores posiblemente y ases ligeros para circular como semises.
Pero
también se da el caso de divisores más
pequeños como cuadrantes o tercios, pero casi siempre
procedentes de ases ligeros ibéricos. Los que aparecen en la
fotografías proceden de monedas cuyo peso antes de ser
partidas oscilaba entre los 8-9 grs. para Titiakos y 10-11 grs. para
Bursau y Sekobirikes.
También
se encuentran monedas hispano-romanas partidas por la mitad, que
debieron de circular como semises, ya que las monedas
ibéricas circulantes en esa época debieron ser
bastante residuales, como lo indica el grado de desgaste que presentan.
Dos de las monedas mostradas en la fotografía difieren en el
peso 0,1 grs y el motivo no es otro que proceder de monedas
acuñadas muy próximas en el espacio y en el
tiempo. La de Augusto aunque es más moderna se
acuño con metrología más alta muy
parecida a la de los ases ibéricos semi-unciales.
Normalmente
se encuentran mitades procedentes del corte de un as para obtener dos
semises,
en la fotografía las mitades oscilan entre 5,3 grs - 7,9
grs, y el cuarto que pesa 6,2 grs por proceder de un as antiguo
más pesado. Generalmente proceden de ases de peso
medio-alto, como el Clounioq (13-14 grs.) y los de Kelse y Oilaunikos
que tienen un abanico grande de pesos, según las emisiones,
pero que su peso medio está entre 15-16 grs.
Pero
para formar cuadrantes se cortaba un trozo de una sola vez, que es la
forma más fácil de hacerlo, dejando un trozo que
podía valer como un cuadrante y del otro trozo mayor se
obtenían tres cuadrantes. También se observan
cuartos de monedas que procederían de cortar un as pesado o
sestercio con dos cortes, obteniendo un abanico de posibilidades dos
ases ligeros en época posterior, o en la misma
época de circulación de la moneda cuatro
cuadrantes o dos cuadrantes y un semis. Los trozos de la
fotografía oscilan entre los 2,5 - 3,2 grs y la moneda al
que le falta un trozo similar a los cortados pesa 7,9 grs.
![]() El
hecho de encontrar denarios forrados partidos por la mitad, puede ser
por dos motivos diferentes. Pudo ocurrir por partirse para obtener
quinarios que eran valores muy escasos en la época y al
hacerlo descubrir su condición de forrado, o bien para
eliminar la moneda de la circulación.
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Mi más humilde y sincero agradecimiento a David por la colaboración necesaria para el montaje final del texto y fotos. Sin su ayuda esto no hubiera sido posible. Raúl González (despiertus para los del foro). ![]() ![]() |